Rosario Marín y Fátima Rodríguez crearon Anagrama con la idea de mejorar la comunicación al servicio del cliente. Licenciadas en publicidad y relaciones públicas, Fátima es especialista en creatividad y diseño mientras que Rosario se encarga de la dirección de comunicación y la organización de eventos. No se consideran especialmente emprendedoras, aunque sí inconformistas, lo que las llevó a poner en marcha este proyecto.
Describid a qué se dedica Anagrama, ¿cuál fue el origen de la empresa?.
Rosario: Anagrama Comunicación es una agencia de servicios plenos en comunicación y está especializada en consultoría, diseño y relaciones con los públicos. Consultoría porque no sólo damos soluciones sino que vemos cuál es la mejor estrategia para llevar a cabo esas acciones; diseño desde todos los ámbitos: diseño gráfico, diseño editorial y diseño multimedia y relaciones con los públicos no sólo desde la perspectiva de la organización de eventos sino de buscar nuevas maneras de interactuar con los públicos de una empresa o de un organismo, ya sea haciendo marketing directo, o gabinete de prensa o cualquiera de las otras herramientas de comunicación .
Fátima: Digamos que nuestro valor diferencial está en que nosotros no comprendemos la comunicación si no se basa en una estrategia. Intentamos no perder nunca de vista la estrategia y que cualquier cosa que hagamos se aproveche de esa estrategia para conseguir más sinergias. Con respecto al origen de la empresa, cuando empecé en el mercado laboral me di cuenta de que la manera en la que se estaba trabajando no era la que yo creía más adecuada; eso es lo que me decidió a montar mi propia empresa.
¿Tuvisteis el apoyo de la familia y los amigos?.
Fátima: Mi padre sólo me dio dos consejos; lo primero que me dijo fue “no la montes”, y, cuando ya decidí montarla “no abandones”. Creo que fueron los dos mejores consejos que pudo darme.
¿Cuáles son las mayores dificultades que encontrasteis al poner en marcha el proyecto?.
Rosario: Lo más complicado fue el acceso a los clientes, ya que la confianza en la comunicación es básicamente una cuestión de mentalidad de cada empresa. También fue difícil el aspecto económico.
Fátima: En un segundo plano, no fue fácil acceder a los clientes cuando empiezas la empresa con veinticuatro años. Para que confíen en ti el único remedio es la profesionalidad y la pulcritud en la manera de llevar tu trabajo.
¿Cuáles son las necesidades formativas que, en vuestra opinión, son necesarias para crear una empresa?.
Fátima: Las necesidades son muchas. Nosotras siempre decimos que hemos aprendido a ser empresarias montando la empresa, ya que no teníamos ninguna formación relacionada con una labor gerencial. Por suerte, en nuestras familias había personas que podían aportarnos esos conocimientos. Pero creo que es fundamental que quienes piensen en montar una empresa se formen en cuestiones básicas de fiscalidad, contabilidad, y también que cuenten con profesionales en esos temas ya que, en esos momentos, tu preocupación tiene que ser hacerte un buen nombre porque haces un buen trabajo. En ocasiones haces muy bien tu trabajo, pero te equivocas en la labor gerencial, y eso lleva al traste a la empresa.
Rosario: También considero fundamentales conocimientos en recursos humanos, ya que es complicado organizar tareas que no están directamente relacionadas con tu área, así como delegar.
Fátima: Delegar es especialmente difícil para los emprendedores, porque como todo lo hemos hecho solos nos creemos imprescindibles; creo que hay que perder esa actitud. Cuando piensas que lo importante es la empresa y no tú, esa es la actitud correcta para delegar; aunque esa actitud tarda un poco en llegar.
¿Cómo conciliáis el ser gestoras/comerciales con el propio trabajo técnico de comunicación?.
Rosario: Tenemos bastante claro cuáles son las dos áreas de las que nos ocupamos cada una de nosotras, tanto profesionales como gerenciales, aunque hay cosas que las gestionamos conjuntamente. Esa organización ayuda bastante a planificarte. También, por supuesto, echamos más horas que las puertas.
¿Tenéis dificultades para encontrar gente adecuadamente formada o la empresa tiene que formarla?.
Rosario: Más que la formación, muchas veces las dificultades son con la actitud. Al margen de una licenciatura del ámbito de la comunicación, lo que buscamos es gente preactiva, que no le de miedo expresar su opinión y que participe; en ocasiones cuesta encontrar a gente que se responsabilice de su trabajo.
¿Podíais comentar algunas ventajas e inconvenientes de ser empresario?.
Fátima: Una ventaja es que tienes flexibilidad horaria, aunque eso también puede convertirse en un inconveniente.
Rosario: Para mí la ventaja es la globalidad, ya que lo ves todo, aunque por eso precisamente también te responsabilizas de todo.
Fátima: Realmente, cuando te conviertes en empresario, todo se convierte en ventaja e inconveniente.
Sois jóvenes y mujeres ¿pensáis que la gente sigue viendo al empresario como un perfil mayoritariamente masculino y mayor?.
Fátima: Un poco sí, incluso cuando gente nos pregunta a qué nos dedicamos se extrañan de que tengamos una empresa; quizá también porque supone un nivel de compromiso realmente importante, es una opción de vida; son 24 horas al día y no todo el mundo está preparado para eso. Y eso no significa que yo sea de una pasta especial, de hecho, yo era de las que no quería ese tipo de responsabilidades, con lo que entiendo esa postura perfectamente.
Rosario. De hecho, cuando aquí en el CREA damos charlas a alumnos de institutos y colegios lo hacemos para que los chavales vean que se pueden tener una empresa sin tener un maletín, un puro y 40 años.
Supongo que en vuestra profesión son muy importantes los contactos.
Fátima. Así es, y en concreto en una ciudad como Sevilla, por su tamaño, ya que hay mucha gente que se conoce.
Rosario: Al principio nos costó mucho arrancar, ya que nosotras no conocíamos a nadie, pero, ahora, es nuestro trabajo el que nos está vendiendo. Esa es una red de contactos que nos ha costado mucho hacer, pero también es más sólida porque se basa en tu trabajo.
En vuestro sector, ¿qué imagen tienen las empresas sevillanas?¿Se sigue centralizando todo en Madrid y Barcelona?.
Fátima: Todo no, pero nos está costando mucho, y creo que las instituciones públicas deberían apoyar más a las empresas andaluzas: y no me refiero a ayudas económicas, sino a trabajo.
También es cierto que la comunicación es un sector que irá creciendo a medida que vaya creciendo el entramado empresarial andaluz, y está creciendo. Es cierto que en Madrid y Barcelona se hace mucha comunicación, pero también porque allí hay muchas empresas. Por eso, apoyar la creación de empresas es una manera de apoyar nuestro sector.
Rosario: Muchas veces es una cuestión de confianza. En Andalucía hacemos las cosas muy bien, pero nos vendemos mal.
¿Cómo valoráis vuestra estancia en CREA?.
Fátima: Siempre decimos que venirnos a Sevilla (antes estábamos en Mairena del Alcor) y en concreto a CREA ha sido un salto cualitativo y cuantitativo. Teníamos que estar donde están las empresas y, además, porque institucionalmente es un respaldo; se supone que si estás en CREA es porque Sevilla Global ha confiado en ti y eso supone un respaldo a la hora de presentarte delante de muchas empresas. Nos ha dado buena imagen.
Rosario: Una de las ventajas de CREA es que ves a empresas en tu misma situación y también el apoyo que se nos da, así como la formación que se ofrece y que nos viene muy bien. El ambiente de trabajo es muy bueno.
¿Cómo veis el futuro de Anagrama?.
Fátima: Largo.
Rosario: Y positivo. Imagino que con los mismos problemas y las mismas alegrías que ahora pero a otra escala. Yo tengo una visión bastante optimista. Además, nosotros no queremos una gran empresa; queremos crecer en empleados, aumentar los lugares de acción en los que tenemos clientes, pero sin crecer demasiado. Queremos seguir trabajando bien y que los clientes sigan confiando en nosotros.
Fátima: Además, queremos que haya una comunicación buena en la calle, para que no se diga que la buena comunicación sólo se hace en Madrid y Barcelona, porque además es mentira.
Por último, ¿qué consejos daríais a una persona que está pensando el crear su propia empresa?.
Fátima: Yo el mismo que me dio mi padre; primero que no la monte y luego que no abandone. Básicamente, que se lo piense mucho porque es muy sacrificado y a la vez muy bonito.
Rosario: Sobre todo paciencia, formación e información. La paciencia porque la necesitas, formación porque cuanto más formado estés (no sólo en tu especialidad) más fácil te va a resultar, e información, porque preguntando se llega a Roma y hay muchos organismos que pueden ayudarte.
Fátima: También es fundamental tener apoyo, no solo familiar ni personal, sino de tus socios; para mí sería muy difícil haber montado una empresa sola. Y hay que ser muy responsable; a Rosa y a mí nos preocupa más decepcionarnos la una a la otra que a nosotras mismas. Nuestra empresa es nuestro compromiso.
Rosario: A la hora de montar un proyecto lo fundamental es tener un objetivo común y que no se pierda. Puede evolucionar, pero no perderse.